Gwen y yo nos unimos a los estadounidenses en el luto por la pérdida de nuestro amigo, el reverendo Jesse Jackson. Siempre podía levantar el teléfono para escuchar su sabiduría y perspectiva histórica. Se mantuvo firme ante el odio, construyendo un movimiento que reflejaba nuestra hermosa y diversa América, e inspiró a generaciones de jóvenes a hacer lo mismo. Su voz será muy extrañada.