Ugh, ¿cuál es esa cita sobre la industria ballenera que marca el punto de no retorno de la humanidad y que ahora estamos para siempre cortados de la gracia después de haber quemado la carne de estos ángeles y sabios oceánicos para iluminar nuestros hogares miserables y fábricas satánicas? ¡Está como en la punta de mi lengua!