🚨 “KEIR STARMER ESTÁ MUERTO PARA TRUMP” Esa es la dura evaluación que proviene de comentaristas estadounidenses después de que el Reino Unido supuestamente rechazara el uso estadounidense de bases británicas para ataques. En Washington, esto se está enmarcando como más que un desacuerdo de política. Se está viendo como una fractura de confianza. Durante décadas, la “relación especial” entre el Reino Unido y Estados Unidos se ha construido sobre la cooperación militar, el intercambio de inteligencia y la alineación estratégica en momentos de crisis. Cuando el acceso a las bases se convierte en un tema de disputa, se plantean preguntas sobre la fiabilidad — y en geopolítica, la fiabilidad lo es todo. Algunas voces estadounidenses ahora argumentan que el presidente Trump no olvidará fácilmente esta decisión. Si eso se traduce en una tensión diplomática duradera, está por verse. Pero el tono ha cambiado claramente. Mantente alerta.