El choque energético de la guerra en Irán se está extendiendo a los combustibles basados en cultivos Otro rincón del mercado energético está siendo amenazado por la guerra en Irán, ya que los precios del metanol —esencial para la producción de biocombustibles— se disparan en el sudeste asiático. El aumento de precios pone en riesgo la producción de combustibles basados en cultivos y añade presión a la crisis energética de la región. Indonesia es el mayor productor de aceite de palma del mundo, una gran parte del cual se convierte en biodiésel para cumplir con los altos objetivos de mezcla del país. El metanol es clave en ese proceso, ayudando a descomponer el cultivo y convertirlo en combustible. Sin embargo, los precios del alcohol han aumentado a medida que el tráfico marítimo se detiene casi por completo en medio de los ataques de EE. UU. e Israel en Irán, restringiendo los envíos de materias primas vitales —muchos de los cuales a menudo se dirigen a Asia. QatarEnergy dijo la semana pasada que detendría la producción de productos derivados, incluido el metanol, tras el cierre de su enorme planta de gas natural licuado. (Bloomberg)