Primero vinieron a por los programadores y no dije nada porque no era programador. Luego vinieron a por los monos de Excel y no dije nada porque no era un mono de Excel. Luego vinieron a por los matemáticos y yo no dije nada porque no era matemático. Luego vinieron a por los diseñadores de mecanismos y ya no quedaba nadie que nos defendiera.