Mi mayor defecto ha sido la falta de confianza en que las cosas salgan bien. Como no confiaba, trabajé demasiado y me preocupé innecesariamente. ¡Qué desperdicio! No había motivo para tener miedo, rechinar y preocuparse. Todo salió bien. Todo por lo que mantenía la atención y por lo que seguía luchando se lograba de alguna manera. Muévete. La dirección de las cosas que quieres, no te rindas y apuesto a que consigues todo lo que quieres.