En 2021, 42 búhos en el Reino Unido murieron tras recibir un suplemento vitamínico que contenía erróneamente 1000 veces la cantidad prevista de vitamina B6 (piridoxina). Los análisis toxicológicos rastrearon el error hasta una empresa japonesa, Asuka Animal Health Ltd, que tenía la intención de replicar el MVS-30, un suplemento aviar original fabricado por la empresa británica VIDEX Ltd. La formulación original indicaba erróneamente que el contenido de vitamina B6 era "360gm" en lugar de "360mg". Este error de etiquetado resultó en una dosis de vitamina B6 multiplicada por 1000 veces, lo que provocó una toxicidad neurológica fatal en los desafortunados búhos.