La determinación estadounidense e israelí de diezmar a los Guardianes Revolucionarios y desmantelar la infraestructura terrorista de la República Islámica cuenta con un amplio apoyo del pueblo iraní. El uso despreciable de iraníes como escudos humanos por parte del régimen actual es un crimen contra la humanidad. La seguridad de los civiles y la protección de la infraestructura vital y nacional de Irán deben seguir siendo una prioridad. Al propio ejército iraní: depongan las armas y uníos al pueblo. Si lo haces, habrá un lugar para ti en un Irán libre.