Los mercados globales de bonos están siendo aplastados. Explicación sencilla: Los disparos del petróleo → los temores inflacionistas vuelvan → los mercados piensan que los bancos centrales aún no pueden recortar los tipos. Así que los bonos se venden. Muchos inversores estaban posicionados para recortes de tipos, especialmente en Europa y Reino Unido. Ahora esas operaciones se están deshaciendo todas de golpe.