La administración Trump debería ser pionera en los 'Tratados de Remigración'. El Salvador es ahora el país más seguro del hemisferio occidental. Su gobierno también quiere que la diáspora regrese. Los estadounidenses quieren menos desconocidos en Estados Unidos, menos personas inscritas en las listas de ayudas sociales y menos remesas que salgan de la economía. Firmar un tratado que facilite lo máximo posible que los salvadoreños en Estados Unidos remigren a su tierra natal. Estados Unidos incluso debería ofrecer a los salvadoreños ciudadanía estadounidense, apoyo financiero y billetes de avión gratuitos para su reubicación. Es un ganar-ganar.