La gente está tan obsesionada con la "institucionalización" de Ethereum que intenta meterlo en las mismas jaulas exactas que el antiguo sistema financiero. Lo rechazo rotundamente, tíos. Ser _y_ seguir siendo el outsider es el movimiento de poder de Ethereum, no una desventaja. Cualquier cosa que se acurruca en instituciones arraigadas hereda sus reglas, sus incentivos, su vigilancia. Mirad a su alrededor, chicos, algunas cadenas ya se están asfixiando bajo él. Ethereum debe prosperar más allá de esos muros: sin permisos para unirse, independiente y sin miedo (probablemente esta sea la característica más importante hoy en día). Ethereum ganará _porque_ se niega a jugar según sus reglas.