Hay una cuenta islandesa de Instagram que sigo porque era un gran indicador del mercado inmobiliario en Dubái. Cada día publicaba historias sobre sus acuerdos de alquiler con opción a alquiler en Dubái. Firmaría un contrato de alquiler a largo plazo, lo amueblaría con un gran presupuesto y luego vendería el lugar por Airbnb, todo lujo. Estaba cerca de 100 viviendas, y cada dos semanas iba añadiendo un piso mientras los márgenes se hacían cada vez más escasos. Todo iba a explotar tarde o temprano. El desmoronamiento fue más espectacular de lo que esperaba. De verdad creo que se fue de Dubái porque un cheque sin fondos = cárcel. Pobre chico.