La premisa de The Martian (2015) es científicamente imposible. El autor Andy Weir admitió que la atmósfera en Marte es tan fina que incluso una tormenta de 150 mph se sentiría como una brisa ligera y nunca podría volcar un cohete, pero necesitaba un catalizador.
Para A Knight's Tale (2001), se fabricaron lanzas de madera balsa hueca con bisagras internas que se rompían con seguridad al impactar. Las "astillas" eran en realidad pasta linguine y astillas de madera metidas en su interior para crear una imagen espectacular sin herir a los actores.